Directivos de la Asociación de Empresas Paraguayas Proveedoras de Eventos (Aseppe) lamentan la falta de respuesta a una nota presentada ante el Ministerio de Salud Pública, en la que solicitan ampliar el cupo de invitados en las reuniones sociales, que actualmente está establecido en 100 personas.

Christian Lozano, empresario de eventos, se quejó de que las medidas restrictivas impuestas por el Gobierno favorecen al comercio informal, mientras las empresas legalmente constituidas se vieron obligadas a despedir personal a causa de la pandemia del COVID-19.

“Ya planteamos vía nota que se amplíe la cantidad de invitados, inclusive que sea con hisopado, pero ni siquiera tienen la delicadeza de responder”, dijo Lozano en contacto con la 650AM.

Afirmó que desde la Aseppe se ha instado siempre a los socios a cumplir estrictamente las medidas sanitarias, pese a que desde el Gobierno existe una aplicación selectiva de las leyes. Mencionó el caso de los empresarios del transporte que habitualmente son beneficiados con subsidios estatales; sin embargo, no respetan las medidas sanitarias, llevando pasajeros inclusive en las estriberas de los ómnibus.

“Nosotros hemos sido muy respetuosos con la asociación. Ya hubo otros casos donde el Gobierno metió la basura debajo de la alfombra”, fustigó.

Lozano sostuvo que hay una falta de comunicación con el Ministerio de Salud, puesto que desde el 5 de diciembre del año pasado no se ha podido avanzar en el pedido de ampliación de la cantidad de invitados que quedó establecida en 100 participantes.

Dijo que mientras se “matan” empresas formales, los eventos siguen dándose en forma clandestina. “El Gobierno no tiene ningún tipo de consideración ni respeto a la dignidad de las personas que trabajamos en eventos”, significó.

Trabajadores suspendidos

Consultado sobre el impacto de la pandemia en este segmento de la economía, Lozano dijo que no contaba con las cifras de la cantidad de empleados con cesación laboral. Comentó que en su caso puntual lleva 35 años trabajando en el rubro eventos, y debido a la crisis sanitaria global se vio obligado a tomar medidas drásticas en su empresa.

“He tomado la lamentable decisión de indemnizar a gente con salario fijo e IPS y pasarlo a jornaleros. Inclusive, hay una ley que se tiene que reglamentar. Siempre nos quieren meter alguna cosita para tomarnos del pelo”, concluyó.