Los ingresos presupuestarios del sector público registraron una disminución de 4.1% anual en el 2020, su mayor caída desde la crisis financiera del 2009, cuando los ingresos se contrajeron 6.5%, de acuerdo con la información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El año pasado, en medio de la pandemia del Covid-19, los ingresos presupuestarios sumaron poco más de 5.3 billones de pesos, con lo quedaron por debajo de lo programado en 183,341 millones de pesos.

La caída se da pese a que el gobierno recibió recursos por las coberturas petroleras así como la utilización del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP).

Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, explicó en videoconferencia que en el 2020 el gobierno recibió 2,380 millones de dólares por coberturas petroleras, con lo cual se buscó compensar la caída de los ingresos petroleros, los cuales cayeron en total 38.7% al sumar 605,842 millones de pesos.

La disminución en los ingresos que se obtienen por el petróleo se debió a una menor demanda del crudo, así como la caída de los precios internacionales del petróleo.

En cuanto al FEIP, la dependencia informó que se utilizaron 204,000 millones de pesos, “lo cual permitió compensar la brecha en ingresos respecto a lo aprobado a la Ley de Ingresos de la Federación y evitar una contracción significativa en el gasto del gobierno federal”.

Combate a la evasión salvó los tributarios

Respecto a los ingresos que se obtienen por el pago de impuestos de los contribuyentes, el erario obtuvo poco más de 3.3 billones de pesos, lo que representó un crecimiento de 0.8% respecto al 2019.

El incremento en la recaudación, pese a la crisis que se vive en el país, se atribuyó al combate que realizó el Servicio de Administración Tributaria (SAT) contra la evasión fiscal, de acuerdo con Hacienda.

En este sentido, Gabriel Yorio apuntó que todavía hay margen para seguir aumentando la recaudación a través del combate a este delito fiscal, el cual se estima entre 3 y 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB).

A detalle, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ─que está ligado al consumo─ dejó recursos por 987,524 millones de pesos, lo que representó un crecimiento de 2.3% anual.

A través del Impuesto sobre la Renta (ISR) el gobierno obtuvo una recaudación de poco más de 1.7 billones de pesos en el 2020, 0.9% más que en el año previo, mientras que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) registró una contracción anual de 3.2%, y dejó ingresos por 460,673 millones de pesos.
Gasto creció 0.2%

Respecto al gasto total del sector público, en el 2020 el gobierno gastó 6 billones de pesos, lo que representó un incremento de apenas 0.2% respecto al gasto ejercido en el 2019.

Además, quedó 70,399 millones debajo de lo programado en el Presupuesto de Egresos de la Federación, es decir, se presentó un subejercicio ya que se esperaba un gasto total de 6.07 billones de pesos el año pasado.

El gasto programable, el cual contiene los recursos que se destinan a proveer bienes y servicios públicos a la población, en el periodo fue por 4.4 billones de pesos, lo que representó un crecimiento de 1.8% respecto al 2019, así como un subejercicio en este rubro por 85,071 millones de pesos.

En contraste, el gasto no programable, el cual se destina al cumplimiento de obligaciones que tiene el gobierno como pagos pendientes, gastos relacionados con la deuda y los recursos que se transfieren a las entidades federativas, fue por 858,771 millones de pesos, lo que representó una caída de 7.0% anual, y un subejercicio de 114,183 millones de pesos.

“En este periodo, se realizó una reasignación de recursos para atender la emergencia sanitaria, aumentando el gasto en salud en 51.6 miles de millones de pesos constantes de 2020 con respecto a 2019”, añadió la dependencia.