La marcha inexorable del tiempo ofrece una muy escasa posibilidad de revertir la grave situación comercial de Ciudad del Este y de otras, establecidas en la zona fronteriza con el Brasil, ya que en menos de un mes aplicarán la reducción de la cota de compras de 300 dólares a 150 dólares de la moneda estadounidense. (Publicado en TNPRESS)


Las conversaciones mantenidas por el gobernador, la intendenta de Ciudad del Este y su par de Foz de Yguazú, además de algunos parlamentarios, con altas autoridades  brasileñas, no lograron revertir hasta ahora la posición del gobierno del vecino país en cuanto a la reducción del cupo de compras.

Se esperaba que la Cancillería Nacional y otras autoridades representativas de gobierno paraguayo puedan haberse ocupado de mantener conversaciones con sus pares brasileños a fin de buscar una solución de esta determinante medida, que vendrá a sepultar todos los esperanzas de quienes viven del comercio en la zona fronteriza.

El representante de la Fedecamaras, Tony Santamaria, con un tono poco alentador, dijo que la suerte prácticamente está echada para los paraguayos, pues quedan solo días para la aplicación de la nueva normativa y no ha causado efecto lo que se hizo hasta hoy.  Sin embargo, dejo entrever una tenue posibilidad que a última hora surja un atisbo de solución.

El drama del momento es la constante devaluación del Real, la contracción al 2 % de la economía brasileña, el endeudamiento del consumidor brasileño y la vigencia del Duty Free de Puerto Yguazú, que no tiene control aduanero en el lado paraguayo. “Son factores determinantes para que las ventas aquí hayan desaparecido prácticamente”, recalcó el empresario.

“Siempre se ha dicho que se trabaja por una reconversión pero de eso se viene hablando hace 8 años y no se movió nada a nivel nacional. Cada vez que se intenta algo al respecto, alguien levanta las manos y desarticula la posibilidad de crear una ley de ensamble”, agregó además Santamaria a periodista de este diario.

“Nos hablan de maquila y de la industrialización, son buenas ideas, del desarrollo del turismo, fantástico, pero los cambios no se hacen de manera brusca,  hay que trabajarlos”, sentenció el titular del gremio empresarial.

“Los pocos inversionistas que están en la zona se tendrían que ir porque no existen garantías para ellos”, agregó.

“Lamentablemente, cuando todo termine en el sector comercial, comenzarán a lamentarse y pretenderían hacer algo, sería muy tarde”, volvió a señalar, en referencia a la inacción de las autoridades nacionales. Finalmente, dentro de su pesimismo dijo haber un destello de esperanza de que Ciudad del Este emerja por algún milagro que pueda generarse con el tiempo.