Las becas Carlos A. López, más recursos para el Programa Paraguayo para el Desarrollo de la Ciencia y Tecnología (ProCiencia) y el levantamiento estudiantil en la UNA protagonizaron el año académico y científico en Paraguay, según los intelectuales. Todavía publicamos poco y las investigaciones no tienen el impacto esperado en el mundo científico.
El Paraguay cierra el año con más fondos para investigación gracias a ProCiencia y con un aumento del número de investigadores categorizados por el Conacyt. Empero solo el 0,085% del producto interno bruto del país es invertido en investigación y ciencia, según las Estadísticas e Indicadores de Ciencia y Tecnología 2012 elaboradas por el Conacyt.

Para el doctor Antonio Cubilla, la investigación no mejoró cualitativamente, pero sí cuantitativamente. Según las últimas proyecciones, se estima que se publicaron unos 130 trabajos en revistas de alta calidad internacional, indexadas y revisadas por pares científicos, lo que representa un pequeño incremento gradual respecto a los últimos 10 años, pero todavía una cifra muy por debajo de los 1.500 trabajos anuales que requiere una institución para ser considerada ranqueable entre las primeras 500 universidades del mundo.

“Pero solo 30 trabajos demostraron una citación aceptable por colegas de la comunidad científica, lo que implica que lo que se publica, además de ser poco, no es de gran calidad. Se entiende esto pues la ciencia y la tecnología están dando sus primeros pasos en el Paraguay, donde no existe una cultura científica”, dijo.

Por su parte, el doctor Manuel Silvero, director general de Posgrado de la UNA, dijo que la ciencia en Paraguay va por buen camino, pero que falta más.

“Seguimos avanzando, quizás no como quisiéramos, pero vamos por buen camino. Gracias al liderazgo del Conacyt se instaló una nueva dinámica en relación con la investigación y la innovación. A raíz de la financiación y de los incentivos, hay una creciente apuesta por contar con docentes investigadores en las universidades”, expresó el filósofo.

Dijo que faltan más investigadores en algunas áreas y que por ahora lo que corresponde es seguir investigando, publicar los reportes y, muy especialmente, consolidar líneas de investigación para forjar una tradición.

Mientras que Claudia Rodríguez-Ortega, coordinadora del Benjamin Franklin Science Corner, dijo que, a pesar de la todavía poca inversión en investigación, el futuro es prometedor porque Paraguay tiene una economía que continúa emergiendo, lo que nos deja con la única tarea de cambiar las políticas científicas y mejorar la divulgación.

“Cada vez hay más personas jóvenes que se dan cuenta de que es importante divulgar la ciencia y participar de exposiciones científicas. Lo interesante que se ve en Techauka es su capacidad de reunir diferentes grupos de divulgación científica en un solo lugar luchando por un solo ideal ‘difundir ciencias a todo el Paraguay y acceder a oportunidades’”, afirmó.

Becas CAL

Para los investigadores, las becas Carlos Antonio López que otorga el Gobierno representan un hito importantísimo en la educación terciaria y es uno de los principales logros de este año en materia científica.

“El espíritu de las becas es muy democrático e inclusivo, pero manteniendo un gran rigor en la selección de las instituciones y los candidatos. Su administración es transparente y eficaz. No parece un programa paraguayo. El crédito es para los ministerios involucrados y el grupo civil que apoya este programa. Otro logro fue la puesta en marcha de los programas del Conacyt, mediante los fondos de la Excelencia para la Educación y la Investigación, provenientes de Itaipú”, señaló Cubilla.

Para Cubilla, otro logro fue el despertar ético y académico de los estudiantes de la Universidad Nacional de Asunción, que en sana rebeldía sacudieron las bases estructurales de la universidad. “Cambios fundamentales se están gestando en la UNA, que además del saneamiento moral, una de las principales reivindicaciones es la gestación de la carrera del Investigador, liderado por la Facultad de Ingienería y apoyado por el actual rector. Este modelo permitirá una dignificación del investigador y su trabajo en la universidad”, expresó.

Silvero sostuvo que las Becas CAL son decisivas desde todo punto de vista para nuestro país y que ayudarán a mejorar la ciencia local. “Los másteres y doctores que regresen al país lo harán con un bagaje metodológico importante que posibilitará enormemente la investigación en Paraguay. No obstante, sueño con unas becas ‘Dr. Gaspar Rodríguez de Francia’ que puedan ser adjudicadas entre los docentes universitarios, especialmente los del interior del país. Si todos nuestros docentes pudieran cursar posgrados, la calidad de la educación superior se vería muy beneficiada”, explicó.

El catedrático dijo que no hablaría de “falta” de más posgrados en el país, ya que la oferta es muy grande tanto en las universidades públicas como en las privadas. “Pero sí debemos hablar de renovación y de la necesidad de propuestas innovadoras. De hecho, para el año 2016, en la Dirección General de Posgrado de la UNA nuestro objetivo es consolidar nuevos programas, especialmente aquellos que tengan el sello de la interdisciplinariedad, de la internacionalización y con una clara apuesta por la investigación” resaltó Silvero, quien está categorizado en el Pronii del Conacyt.

Perspectivas

Según Cubilla, el 2016 será un gran año para la institucionalización de la actividad científica en Paraguay. “Se están dando condiciones favorables como nunca en el campo de la ciencia y la tecnología en el país. Por primera vez pareciera haber un acuerdo general sobre la necesidad y perentoriedad de incrementar significativamente la ciencia en el país. Ya no existen voces aisladas sermoneando en el desierto”, concluyó.

Silvero dijo que en el 2016 se esperan noticias muy positivas teniendo en cuenta que varios de los proyectos financiados por Conacyt ya estarían dando buenos resultados. “Por otro lado, estimo que un trabajo importante pendiente pasa por la discusión y revisión del Libro Blanco del Conacyt. Debemos tener la capacidad de discutir más ampliamente la política concerniente a Ciencia, Tecnología e Innovación. Asimismo, creo que en la Educación Superior se apostará de manera más decisiva por la investigación; de lo contrario, no solamente se tiende a perder competitividad, sino también, liderazgo y prestigio”, añadió.

Por su parte, para el 2016 el Science Corner tiene planeado continuar con los cursos de robótica y programación y seguir con los clubes de ciencias, y de esta manera divulgar la ciencia en un país sin tradición.

Universidad científica

Para el 2016 se espera el anuncio de la creación de la primera Universidad Científica y Tecnológica del Paraguay, que ya está en gestación desde hace mucho tiempo.

“En esta universidad participarán todos los investigadores del país que lo deseen, sumarán fuerzas para constituir una institución con pretensiones de figuración internacional. Este proyecto está impulsado por un grupo de científicos y ministerios y ya tiene la aprobación del Poder Ejecutivo”, dijo el Dr. Cubilla, uno de los impulsores.

El proyecto será presentado próximamente a otras autoridades correspondientes para su aprobación total.


Fuente: ABC