Desde ministros de Hacienda, cancilleres y hasta los propios jefes de Estado del Mercosur, todos coincidieron en el compromiso de reencauzar el bloque económico, volviendo así al objetivo primigenio del Tratado de Asunción.
Fue la 49ª Cumbre del Mercosur la ocasión en la que las autoridades de los países miembros urgieron la verdadera integración comercial y económica, con la finalidad de que sea esta la que permita avanzar a la región, ante un escenario económico mucho más adverso que en la última década.

“Estamos aún muy distantes de la concreción del anhelado Mercado Común, y menos aún de haber alcanzado el estadio de Zona de Libre Comercio”, empezaba diciendo el presidente de Paraguay, Horacio Cartes.

Enfatizó que el actual modelo demuestra “fragilidad” y falta de mayor compromiso hacia los países de menor economía, y que tampoco fue un factor determinante para la disminución de las brechas económicas existentes.

Cartes mencionó que la integración debe permitir la atracción de inversiones e incrementar las oportunidades laborales.

“Nuestros pueblos demandan al Mercosur realidades concretas en su proceso de desarrollo, reclaman una auténtica integración económica y comercial, por encima de afinidades ideológicas coyunturales”, apuntó.

COOPERACIÓN. 
En ese mismo sentido, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, destacó que el fortalecimiento del bloque pasa por la adopción de formas más ágiles de cooperación comercial y de construcción de cadenas productivas intrarregionales.

“La economía contemporánea es dinámica. Necesitamos adaptarnos a los cambios con el riesgo de comprometer la competitividad de nuestras empresas y el atractivo de nuestras economías para los inversionistas”, declaró Rousseff, en el marco del encuentro, que tuvo lugar en Paraguay, la semana pasada.

Consideró que la integración productiva evolucionará para transformar la región en una eficiente y competitiva línea de producción.

Tabaré Vázquez, quien asumió la presidencia pro témpore del bloque, mencionó igualmente la escasa cantidad de resoluciones económicas que emite el Mercosur, limitándose al 11%, entre el 2013 y 2015.

“Uruguay no tiene la intención de malgastar su mandato en la presidencia pro témpore del Mercosur en lamentos y discursos exuberantes, vamos a trabajar sobre los aspectos comerciales y económicos”, manifestó.

El nuevo presidente de Argentina, Mauricio Macri, se mantuvo en línea con los comentarios de los demás mandatarios, haciendo énfasis en que el Mercosur es una instancia para fortalecer las relaciones económicas y comerciales entre los miembros y con el mundo.

“Dejamos en claro nuestro compromiso de tener reglas de juego claras (...) para las inversiones y los proyectos de infraestructura que tanto necesitan nuestra región”, decía el recientemente asumido gobernante.



Fuente: Ultima Hora