En una votación simbólica, el Pleno del Senado aprobó el martes (26) la regulación del mercado nacional de criptomonedas. El texto, que ahora regresa para su análisis por la Cámara de Representantes, es el sustituto presentado por el ponente, el senador Irajá (PSD-TO), al PL 4.401/2021. La propuesta trae pautas para la "prestación de servicios de activos virtuales" y regula el funcionamiento de las empresas que prestan estos servicios. 

"Hemos avanzado en las discusiones del informe para que finalmente podamos votar aquí hoy sobre este asunto de la regulación de los criptoactivos, o por algunas de las llamadas criptomonedas, un asunto extremadamente importante y urgente. 

El Banco Central en todo momento exigiendo al Congreso que nos posicione en relación a un marco regulatorio que pueda entender el tamaño de este nuevo entorno empresarial", dijo Irajá. Señaló que los criptoactivos movieron R$ 215 mil millones (compra y venta), solo en 2021. Fuera del mercado como método de pago, que creció del orden del 6% en el último año. Las criptomonedas son un tipo de dinero totalmente digital, comercializado a través de Internet. El crecimiento acelerado de este mercado a nivel mundial ha generado preocupación por su uso para el lavado de dinero ante una regulación insuficiente. 

El sustituto presentado por Irajá incorporó ideas de otros proyectos sobre el mismo tema: PL 3.825/2019, senador Flávio Arns (Podemos-PR); el PL 3.949/2019, senador Styvenson Valentim (Podemos-RN); y PL 4.207/2020, senadora Soraya Thronicke (Union-MS). 

El texto original del PL 4.401/2021 es de autoría del diputado Aureo Ribeiro (Solidaridad- RJ). Los cambios no se aplicarán a los NFT (tokens no fungibles). "Con respecto al NFT, que es una especie de certificado digital de un servicio, esta materia puede ser regulada por el Ejecutivo en un acto después de su aprobación", agregó el relator. Según Irajá, muchos conocen nft incluso como una especie de fondo. 

Este tipo de certificado puede incluso ser utilizado para lanzar, por ejemplo, un NFT de producción de soja, a partir de la cosecha de un año futuro. Para que el nuevo mercado funcione, los proveedores de servicios de activos virtuales deberán obtener autorización previa "de una agencia o entidad de la administración pública federal". Dicha autorización podrá concederse mediante un procedimiento simplificado. 

Según el texto aprobado, el activo virtual es "la representación digital del valor que puede ser negociada o transferida por medios electrónicos y utilizada para realizar pagos o con fines de inversión", con la excepción de las monedas nacionales tradicionales y los activos ya regulados por la ley. 

El Poder Ejecutivo tendrá que designar un órgano de la administración pública federal para definir cuáles serán los activos financieros regulados por la futura ley. La provisión de participación de activos virtuales tendrá que seguir algunas pautas, como la obligación de controlar y mantener los recursos de los clientes de manera segregada. 

También tendrá que adoptar prácticas de buen gobierno, transparencia en las operaciones y un enfoque basado en el riesgo; seguridad de la información y protección de datos personales; protección y protección de los consumidores y usuarios; protección al ahorro popular; solidez y eficiencia de las operaciones. También será necesario prevenir el blanqueo de dinero, ocultar activos, derechos y valores, combatir las acciones de las organizaciones delictivas, financiar el terrorismo y financiar la proliferación de armas de destrucción en masa, de conformidad con las normas internacionales. 

El proveedor de servicios de activos virtuales se define como "la entidad jurídica que realiza, en nombre de terceros, al menos uno de los servicios de activos virtuales", que puede ser: Intercambio entre activos virtuales y moneda nacional o moneda extranjera; Intercambio entre uno o más activos virtuales; Transferencia de activos virtuales; Custodia o administración de activos virtuales o instrumentos que permitan el control sobre activos virtuales; o Participación en servicios financieros y prestación de servicios relacionados con la oferta por parte de un emisor o venta de activos virtuales.