El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) aumentó sus proyecciones de producción mundial para la zafra 2022/2023 de soja y trigo, comparando con lo estimado en julio, según reportaron medios internacionales.

De acuerdo con la proyección del ente, la producción mundial de soja alcanzaría 392 millones de toneladas, impulsada por pronósticos favorables para Estados Unidos y para China. Esto significa un incremento de 1,3 millones de toneladas respecto a su estimación de junio y 40 millones de toneladas más que la zafra previa, menciona la consultora local Mentu.

La producción del trigo llegaría a 779,6 millones de toneladas debido a mejores perspectivas en la producción de Australia, China y Rusia; en la primera, explicada por condiciones climáticas favorables, mientras que en los dos últimos son explicados por un incremento en las superficie cultivada.

Así también, la producción mundial de maíz se redujo 6,2 millones de toneladas de la estimación de julio, situándose en 1.179,6 millones de toneladas debido a caídas en la proyección para EEUU y la Unión Europea. El repunte productivo crece por encima de la suba de la demanda, lo que deja los stocks finales al alza en Estados Unidos, y el almacenamiento global también sube por la misma razón, aunque destaca el incremento del procesamiento en Brasil.

Mermas en la oferta

En el caso del maíz, el trabajo indicó mermas en la oferta por bajas productivas en Estados Unidos, al compás de caídas en el uso forrajero y en las exportaciones de maíz. Las caídas productivas, de mayor envergadura que las bajas en la demanda de maíz, llevó al USDA a un recorte de stocks por encima de lo esperado por operadores en la previa del informe, consignó la Bolsa de Comercio de Rosario, según resaltó el portal Revista Chacras de Argentina.

A nivel global, la producción cae principalmente por los recortes productivos en la Unión Europea, que sufre una importante sequía, compensada levemente por mejoras en la producción maicera de Rusia y Ucrania. Los incrementos de las exportaciones globales llevan a leves recortes de los stocks globales del maíz, sostienen.