En las últimas dos décadas el país tuvo avances extraordinarios en facilitar el acceso a servicios básicos para la población, atención sanitaria y disminución de la pobreza. Los resultados han sido un incremento de casi el 30% en la esperanza de vida, pero, esto no es suficiente, pues el país todavía se encuentra como el más relegado en materia de educación en la región.

Esta es la reflexión que hemos compartido ayer en la charla que tuvimos en la sede del Ministerio de Hacienda al revisar los números macroeconómicos del Paraguay. La esperanza de vida en los últimos 40 años creció casi un 30%, haciendo que la población hoy tenga una expectativa promedio de 75 años, lo cual habla muy bien del trabajo fuerte de inversión en mejorar las condiciones las condiciones básicas de vida.

Este dato positivo debe ser un punto de inflexión para avanzar a otro gran desafío que tenemos como país que es mejorar las capacidades de nuestra mano de obra. Allí los números del índice de capital humano se ubican por debajo de los países de la región y, los años de escolaridad, incluso en Asunción son de menos de 12 años de estudio. Es decir, ni siquiera el promedio de nuestra población tiene los estudios secundarios concluidos.


Esa situación explica porque la tasa de empleo informal es de 65% y es hasta un 80% de las personas ocupadas no están aportando a un sistema jubilatorio que ayude a que se tenga una vejez digna. Al tener tan poca preparación nuestra gente en su mayoría subsiste con actividades de informales que, además, les genera muy bajos ingresos.

Necesitamos como país tomar acciones hoy pensando en el futuro. Porque en las próximas décadas la generación que hoy está activa laboralmente llegará a su vejez sin ningún tipo de cobertura de ahorro y se expone a que en la etapa final de su vida deba depender de sus hijos o buscar algún tipo de subsidio alimentario del Estado para subsistir.

ANÁLISIS DE SITUACIÓN


Durante el conversatorio también las principales autoridades del Ministerio de Hacienda resaltaron que a pesar de que la actividad económica sufrió este año una fuerte contracción en el primer semestre como consecuencia de los efectos de la sequía, la mejora en las condiciones climáticas permitió que rápidamente se reactiva la actividad del sector primario y que, además, los niveles de inflación se estabilice permitiendo que paulatinamente mejore el consumo.

El ministro de Hacienda, Óscar Llamosas, destacó que este año hubo una mejora en la perspectiva crediticia por parte de la calificadora Moody’s, recordó la aprobación del examen de Gafilat, y el logro de mantener la primera posición en el ranking de Latinoamérica como el país con el mejor clima de negocios.

“Fue un año complejo y desafiante, afectado por varios choques combinados y su impacto en la economía nacional y en los grupos más vulnerables. Aun así, en condiciones adversas, hemos respondido a los eventos con todas las herramientas disponibles, poniendo como centro de las políticas públicas a las personas”, agregó.

El jefe del Equipo Económico indicó que el país necesita avanzar en agendas de reformas estructurales para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, entre ellas, se recordó leyes que mejorarían las compras del Estado, planes para blindar el presupuesto general de gastos en años electorales y también, la urgente necesidad de hacer reformas en el sistema de pensiones, principalmente del Estado, cuya caya tiene mayores problemas de déficit.

La charla finalizó con el consenso de que Paraguay está haciendo bien las cosas, pero se necesita tomar medidas que le permitan generar más espacio fiscal para seguir acortando la brecha en materia de infraestructura física, invertir en elevar el nivel de desarrollo del capital humano, avanzar en una mayor tasa de empleo formal y un acceso universal a un sistema jubilatorio. El país tiene todas las condiciones macroeconómicas para hacer estas reformas, pero se precisa de una fuerte voluntad de todos los actores políticos y acompañamiento desde la sociedad civil para lograr estos objetivos.

ORIENTACIÓN

En todo los Países Democráticos, con Estados de Derechos y Libertad. 
"Toda persona tiene Derecho a que se presuma su INOCENCIA, hasta que se demuestre lo Contrario Judicialmente".

( Art. 17 de la Constitución Paraguaya).